MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
como dije antes, la vida, pende de un hilo, inquietantes letras, abrazos y kikos
Harta y cansada de sus demonios lanzó la ropa en la maleta. Un golpe hizo saltar la pintura del marco de la puerta. Un golpe puso punto y final a cualquier error futuro. Ella dijo que nunca volvería. Ya no podía soportar su mal carácter, ya no era el mismo de antes.
Él apretó los labios y cerró con fuerza los ojos. Pensando cuánto la quería, rompió a llorar como nunca antes había llorado. Sacó del bolsillo un papel que hacia tres semanas escondía; sus manos mojaron las letras. Fijó sus ojos en una línea que cortante decía: su metástasis es terminal.
Abrió la ventana, miró abajo; siete segundos más duró su vida.