viktor Huno
Le poéte
Doblo mí desespero
en cada coma,
en cada coma,
para esquivar esas tres
espadas suspensivas…
que tú me mandas
la indiferencia,
la incertidumbre,
y la ilusión.
espadas suspensivas…
que tú me mandas
la indiferencia,
la incertidumbre,
y la ilusión.
Las palabras nacidas de ti
son en mí, un espejismo
un punto y coma;
una suerte de limbo
que me mantiene de rodillas,
al filo del apetito,
del querer poder
y del poder querer.
una suerte de limbo
que me mantiene de rodillas,
al filo del apetito,
del querer poder
y del poder querer.
Estar entre tus brazos
es una ilusión que me pintas
(entre paréntesis) la mitad
verdad, más la otra efímera,
es tu mejor quizás
envuelto en un mejor
“tal vez”.
verdad, más la otra efímera,
es tu mejor quizás
envuelto en un mejor
“tal vez”.
Esta situación deja en mí
un magno signo
de interrogación
¿por qué te anhelo tanto?
¿por qué te anhelo tanto?
Si me has demostrado
que yo soy, para ti
un escaso
punto aparte.
punto aparte.
A veces útil para empezar.
¡De nuevo!
Otras inútil… solo para
finalizar.
finalizar.
Quizá esta situación
obedezca a que tu
tienes dos puntos
para escoger:
A y B.
para escoger:
A y B.