Algunas tardes entre las encinas
me acuerdo de tu pelo y de tu rostro
gastando calcetines ya viejos,
pero menos que nosotros.
Algunas mañanas por las aceras
recuerdo el olor de tu aliento
en mi rostro
y enrojezco.
Algunas noches por las calles frías
mientras mi aliento dibuja en el aire
formas extrañas creadas de frío
y calor
imagino que no será ya,
que nunca jamás.
Y sigo corriendo.
me acuerdo de tu pelo y de tu rostro
gastando calcetines ya viejos,
pero menos que nosotros.
Algunas mañanas por las aceras
recuerdo el olor de tu aliento
en mi rostro
y enrojezco.
Algunas noches por las calles frías
mientras mi aliento dibuja en el aire
formas extrañas creadas de frío
y calor
imagino que no será ya,
que nunca jamás.
Y sigo corriendo.
IMPAVIDO...