Sigo siendo una niña...
Sólo que en la piel de una mujer,
la cuál sigue intacta desde el momento de nacer.
No he permitido tal acercamiento,
más en mis más profundos deseos
anhelo ser una mujer amada y apasionada.
Soy soberbia, caprichosa, mal hablada y a la vez sumisa y tierna.
mis emociones están a flor de piel
Las lágrimas me brotan por cualquier cosa por lo tanto si me siento triste,
lloro tratando de ocultarme
y por el contrario si me enojo,
pierdo el control y lo expreso
sin importar quién esté frente a mí.
Más sin embargo no deseo dejar de ser totalmente una niña,
pues puedo ser irreverente, bromista y divertida a mi antojo y a mi manera.
Me gustan los cuentos de hadas y princesas, sé que es pura fantasía, pero me divierte la ilusión de pensar en un mundo perfecto.
Estoy consciente que la perfección no existe, pero es bello creer que no es así
Sólo que en la piel de una mujer,
la cuál sigue intacta desde el momento de nacer.
No he permitido tal acercamiento,
más en mis más profundos deseos
anhelo ser una mujer amada y apasionada.
Soy soberbia, caprichosa, mal hablada y a la vez sumisa y tierna.
mis emociones están a flor de piel
Las lágrimas me brotan por cualquier cosa por lo tanto si me siento triste,
lloro tratando de ocultarme
y por el contrario si me enojo,
pierdo el control y lo expreso
sin importar quién esté frente a mí.
Más sin embargo no deseo dejar de ser totalmente una niña,
pues puedo ser irreverente, bromista y divertida a mi antojo y a mi manera.
Me gustan los cuentos de hadas y princesas, sé que es pura fantasía, pero me divierte la ilusión de pensar en un mundo perfecto.
Estoy consciente que la perfección no existe, pero es bello creer que no es así