AramisDaram
Poeta fiel al portal
SILENCIO DEL ALBA QUE ESCUCHA
Como si ya supiera el devenir,
fluye el dorado ante mi mirada,
en el ocaso de mi vida atada,
sin darme refugio donde huir.
Llega de nuevo el lazo oscuro,
del cruel buitre de la noche,
presto a devorarme el broche,
de mis entrañas en su conjuro.
Mil demonios de sus rincones,
conocedores de mis temores,
me arrancan tus bellos colores,
desgarrando todas mis visiones.
Reptan mis llagas por ti abiertas,
inyectando su ponzoña negra,
y me roban tu esencia que alegra,
arrojándome a dudas inciertas.
Pueden otras manos querer tocarte,
invadiendo la orilla de tu piel,
arrancando el muelle de tu hiel,
y sólo las mías llegan a alcanzarte.
Y en esta continua titánica lucha,
queda mi alma rota y herida,
pues, no me resta ya otra vida.
Silencio del alba que escucha.
Aramis Daram (a ti, mi amada en piel)
Como si ya supiera el devenir,
fluye el dorado ante mi mirada,
en el ocaso de mi vida atada,
sin darme refugio donde huir.
Llega de nuevo el lazo oscuro,
del cruel buitre de la noche,
presto a devorarme el broche,
de mis entrañas en su conjuro.
Mil demonios de sus rincones,
conocedores de mis temores,
me arrancan tus bellos colores,
desgarrando todas mis visiones.
Reptan mis llagas por ti abiertas,
inyectando su ponzoña negra,
y me roban tu esencia que alegra,
arrojándome a dudas inciertas.
Pueden otras manos querer tocarte,
invadiendo la orilla de tu piel,
arrancando el muelle de tu hiel,
y sólo las mías llegan a alcanzarte.
Y en esta continua titánica lucha,
queda mi alma rota y herida,
pues, no me resta ya otra vida.
Silencio del alba que escucha.
Aramis Daram (a ti, mi amada en piel)
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