En silencio lacerante,
se convierten las palabras.
Crudas, ordinarias,
se encuentran las miradas,
muestran su interior
y a cuestas en su alma,
el peso de una vida,el dolor de una etapa.
Consumen las heridas,
lentamente la alegria de un sueño agonizante.
En su lecho,
palpitante esta la muerte,
confundida ante la situacion,
de ver tanta belleza en una misma razon,
y a esa razon destruida por tanta aberracion.
Te veo tan bella como se ve la mañana,
te veo tan extraña como se una tarde soleada,
y tan intimidante como una noche callada.
en silencio lacerante,
se convierten las palabras.
Crudas,ordinarias
las pronuncia tu boca...
las pronuncia la mia.
se convierten las palabras.
Crudas, ordinarias,
se encuentran las miradas,
muestran su interior
y a cuestas en su alma,
el peso de una vida,el dolor de una etapa.
Consumen las heridas,
lentamente la alegria de un sueño agonizante.
En su lecho,
palpitante esta la muerte,
confundida ante la situacion,
de ver tanta belleza en una misma razon,
y a esa razon destruida por tanta aberracion.
Te veo tan bella como se ve la mañana,
te veo tan extraña como se una tarde soleada,
y tan intimidante como una noche callada.
en silencio lacerante,
se convierten las palabras.
Crudas,ordinarias
las pronuncia tu boca...
las pronuncia la mia.