Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Hoy está aquí ese silencio propiciador del habla.
La angustia del poema me surge misteriosa.
Yo adoro este silencio y egoísta, alevosa,
me escondo y su disfrute me llega a rajatabla.
Estoy conmigo misma escondida del mundo
que me aprieta y me estruja rompiéndome la vida.
Muchos igual que yo crujen de esta avenida
de crisis de violencia que hiere lo profundo.
Me sobrepasa el número de hechos que padece
la sociedad corrupta por hambre, por miseria.
Se bambolea con llantos de angustia, en su histeria
y grito este poema que estridente ensordece.
Es solo el ulular de vidas que revientan
que se van al vacío sin entender su origen.
La vida es una burla y a todos nos eligen
al casting de tragedias ¡qué a nadie le diviertan!
¿Es acaso la vida este monstruoso trance?
A veces amanece con luz muy blanquecina,
pero el día transcurre y entonces se avecina
el terrible tormento, la muerte, cruel percance.
La angustia del poema me surge misteriosa.
Yo adoro este silencio y egoísta, alevosa,
me escondo y su disfrute me llega a rajatabla.
Estoy conmigo misma escondida del mundo
que me aprieta y me estruja rompiéndome la vida.
Muchos igual que yo crujen de esta avenida
de crisis de violencia que hiere lo profundo.
Me sobrepasa el número de hechos que padece
la sociedad corrupta por hambre, por miseria.
Se bambolea con llantos de angustia, en su histeria
y grito este poema que estridente ensordece.
Es solo el ulular de vidas que revientan
que se van al vacío sin entender su origen.
La vida es una burla y a todos nos eligen
al casting de tragedias ¡qué a nadie le diviertan!
¿Es acaso la vida este monstruoso trance?
A veces amanece con luz muy blanquecina,
pero el día transcurre y entonces se avecina
el terrible tormento, la muerte, cruel percance.