No llames a la madrugada
que me aguarda un largo sueño.
No penetres la noche
buscando mí último aliento.
No entres en mi mente
que se entretiene engañosa entre sus fantasías.
No me expliques los placeres del hombre,
aunque los entienda, no me llenan el vacío que siento.
Mantente en estado de náufrago esclavizado.
Humíllate ante ese oscuro verde de selva que te rodea
y deja que de tus felicidades el tiempo se encargue
La espera mata las ganas,
las destruye y convierte en anhelo,
tal vez infinito,
tal vez de pocas horas
Mantente a la deriva de mis pensamientos
y víveme en tu mañana;
anhélame, respirame, suéñame
No llames a la luna llena,
que me gusta cuando la noche es ciega
y deja ver la oscuridad compartida a la distancia.
No llames,
que tu voz es emoción nueva.
No llames a la madrugada
que el despertar duele.
que me aguarda un largo sueño.
No penetres la noche
buscando mí último aliento.
No entres en mi mente
que se entretiene engañosa entre sus fantasías.
No me expliques los placeres del hombre,
aunque los entienda, no me llenan el vacío que siento.
Mantente en estado de náufrago esclavizado.
Humíllate ante ese oscuro verde de selva que te rodea
y deja que de tus felicidades el tiempo se encargue
La espera mata las ganas,
las destruye y convierte en anhelo,
tal vez infinito,
tal vez de pocas horas
Mantente a la deriva de mis pensamientos
y víveme en tu mañana;
anhélame, respirame, suéñame
No llames a la luna llena,
que me gusta cuando la noche es ciega
y deja ver la oscuridad compartida a la distancia.
No llames,
que tu voz es emoción nueva.
No llames a la madrugada
que el despertar duele.
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