Lola Rodríguez
Poeta recién llegado
Esta única manera de extrañarla,
como un puntazo en el corazón.
Salir corriendo y buscarla,
la imagino en cada rincón.
Abrazarla muy fuertemente.
Llevarme su aroma placentero,
como el olor del café mañanero.
Pero... ella se conforma con tan poco de mí.
A veces es difícil descifrarla,
a veces ni me extraña.
No me dice ni una palabra,
a veces solo su mirada habla.
Junto a ella he aprendido a traducir miradas, gestos, palabras entrecortadas, movimientos, besos, abrazos, silencios...
Silencios que lo dicen todo,
otros que no dicen nada.
Palabras que te roban el aliento,
palabras que se las lleva el viento.
Esta guerra interna entre seguir besándote o que me detengas.
Cuidar mi corazón,
para no enamorarme de ti.
Darte todo de mí.
Sin esperar nada a cambio.
como un puntazo en el corazón.
Salir corriendo y buscarla,
la imagino en cada rincón.
Abrazarla muy fuertemente.
Llevarme su aroma placentero,
como el olor del café mañanero.
Pero... ella se conforma con tan poco de mí.
A veces es difícil descifrarla,
a veces ni me extraña.
No me dice ni una palabra,
a veces solo su mirada habla.
Junto a ella he aprendido a traducir miradas, gestos, palabras entrecortadas, movimientos, besos, abrazos, silencios...
Silencios que lo dicen todo,
otros que no dicen nada.
Palabras que te roban el aliento,
palabras que se las lleva el viento.
Esta guerra interna entre seguir besándote o que me detengas.
Cuidar mi corazón,
para no enamorarme de ti.
Darte todo de mí.
Sin esperar nada a cambio.