Si dudo, pienso.
Si pienso, soy.
Si soy, percibo.
Si percibo, veo.
Si veo, Dios me lo permite.
Si Dios me lo permite, el se revela con lo que veo.
Si se revela en lo que veo, revela perfección.
Si revela perfección, veo belleza.
Si veo belleza, veo fulgor.
Si veo fulgor, veo luz.
Si veo luz, veo astros.
Si veo astros, son perfectos.
Son perfectos porque Dios me los revela.
Y si los revela son bellos.
Bellos como una estrella.
Porque si brilla, es una estrella.
Y tu brillas.
Entonces eres bella.
Y si eres bella, eres perfecta.
Y si eres perfecta, eres revelación de Dios.
Y si te veo, es porque Dios me deja verte (GRACIAS!).
Y si puedo ver es porque percibo.
Y si percibo, soy.
Si soy, pienso.
Si pienso, dudo.
Si pienso, soy.
Si soy, percibo.
Si percibo, veo.
Si veo, Dios me lo permite.
Si Dios me lo permite, el se revela con lo que veo.
Si se revela en lo que veo, revela perfección.
Si revela perfección, veo belleza.
Si veo belleza, veo fulgor.
Si veo fulgor, veo luz.
Si veo luz, veo astros.
Si veo astros, son perfectos.
Son perfectos porque Dios me los revela.
Y si los revela son bellos.
Bellos como una estrella.
Porque si brilla, es una estrella.
Y tu brillas.
Entonces eres bella.
Y si eres bella, eres perfecta.
Y si eres perfecta, eres revelación de Dios.
Y si te veo, es porque Dios me deja verte (GRACIAS!).
Y si puedo ver es porque percibo.
Y si percibo, soy.
Si soy, pienso.
Si pienso, dudo.
