marquelo
Negrito villero
Rodar y quedar aprisionado
entre el destello enloquecido de la marquesina
cuyo cuerpo vuela como las
luciérnagas y silva como
el aire que ha desnudado
el ahora desnudo tabaco. Tus pasos
eran firmes como sus muslos
Tus alas llevaron a tus ojos
para que rasgaran los islotes de sus senos
Y jugaste, lanzaste un dado embriagador
una carta sin acomodar
la tinta en el decir, o hacer,
o simplemente en versar
como si de una escalera se tratara. Nada. Dejaste al azar
la vela a su frío/
sus cabellos llevaban algo de ti
como un rio
pero no lo viste llegar a tu boca.
Dejaste al virginal blanco
sin gemido ni destino
La mujer era alta cono un silencio afiebrado
Su cuerpo tenía una
fría excitación
esperando a que la cubras/
algunos caballos se desataron
dentro del vaso
y empezaron a correr
La luces eran abejas de desesperado zumbido
Y estando ahí no llegabas a ninguna parte
el universo es un buen asiento/
se columpian tus sueños
ahora que estás muerto...
entre el destello enloquecido de la marquesina
cuyo cuerpo vuela como las
luciérnagas y silva como
el aire que ha desnudado
el ahora desnudo tabaco. Tus pasos
eran firmes como sus muslos
Tus alas llevaron a tus ojos
para que rasgaran los islotes de sus senos
Y jugaste, lanzaste un dado embriagador
una carta sin acomodar
la tinta en el decir, o hacer,
o simplemente en versar
como si de una escalera se tratara. Nada. Dejaste al azar
la vela a su frío/
sus cabellos llevaban algo de ti
como un rio
pero no lo viste llegar a tu boca.
Dejaste al virginal blanco
sin gemido ni destino
La mujer era alta cono un silencio afiebrado
Su cuerpo tenía una
fría excitación
esperando a que la cubras/
algunos caballos se desataron
dentro del vaso
y empezaron a correr
La luces eran abejas de desesperado zumbido
Y estando ahí no llegabas a ninguna parte
el universo es un buen asiento/
se columpian tus sueños
ahora que estás muerto...
Última edición: