***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Simplemente.
Veo al cielo, en él las nubes fluidas vagan;
eternas y sigilosas, siempre siguen adelante.
Quisiera ser cómo ellas y olvidar que mis ojos te adoran
a pesar de los insultos a este corazón errante.
Me encontré varada en la playa donde lloran
los delfines y las gaviotas de mi ser pensante;
me refugié escondida en la cueva donde llegan
los piratas cuyos tesoros han decidido regalarte.
En el mundo de las cosas aquí no pasan,
dónde mi corazón te esperaba a cada instante
aun sabiendo que jamás tus labios me llamarán;
Aun sabiendo que para siempre te alejaste.
Y en ese lugar donde mis pensamientos me torturan,
llegaron las letras a desahogar mis ansias de odiarte;
llegaron los matices de los pétalos de una belladona
con tal sinceridad que me hicieron tratar de perdonarte.
La agonía parece terminar, mis miradas viajan;
Ahora este sentimiento ya no me es tan importante,
los gusanos de mi alma tienen alas y de mi se alejan
simplemente me he acostumbrado a este dolor intermitente.
Veo al cielo, en él las nubes fluidas vagan;
eternas y sigilosas, siempre siguen adelante.
Quisiera ser cómo ellas y olvidar que mis ojos te adoran
a pesar de los insultos a este corazón errante.
Me encontré varada en la playa donde lloran
los delfines y las gaviotas de mi ser pensante;
me refugié escondida en la cueva donde llegan
los piratas cuyos tesoros han decidido regalarte.
En el mundo de las cosas aquí no pasan,
dónde mi corazón te esperaba a cada instante
aun sabiendo que jamás tus labios me llamarán;
Aun sabiendo que para siempre te alejaste.
Y en ese lugar donde mis pensamientos me torturan,
llegaron las letras a desahogar mis ansias de odiarte;
llegaron los matices de los pétalos de una belladona
con tal sinceridad que me hicieron tratar de perdonarte.
La agonía parece terminar, mis miradas viajan;
Ahora este sentimiento ya no me es tan importante,
los gusanos de mi alma tienen alas y de mi se alejan
simplemente me he acostumbrado a este dolor intermitente.