La noche era nuestra...
sus guirnaldas de estrellas también.
La noche era de mareas
y en tus ojos de miel eran de luna.
La noche era sin cadenas,
libre y eterna como la juventud,
como la primavera y el viento
y todo manaba de nuestro querer.
El amor era nuestra diadema,
cual un sol naciente de abrazos
eran nuestras raíces sentimentales
en el corazón de nuestras miradas.
La noche era...
era tuya, era mía, era de poemas.
Era la noche de las despedidas,
del último adiós, de la primera soledad.
sus guirnaldas de estrellas también.
La noche era de mareas
y en tus ojos de miel eran de luna.
La noche era sin cadenas,
libre y eterna como la juventud,
como la primavera y el viento
y todo manaba de nuestro querer.
El amor era nuestra diadema,
cual un sol naciente de abrazos
eran nuestras raíces sentimentales
en el corazón de nuestras miradas.
La noche era...
era tuya, era mía, era de poemas.
Era la noche de las despedidas,
del último adiós, de la primera soledad.