De pronto,
la noche ha hecho su aparición,
y los recuerdos dormidos
despiertan
haciéndome su prisionera.
La luna
parece querer decirme algo,
escucho el sonido del viento
y le grito:
¡Me dejaste y seguiste tu camino,
creí morir de dolor!
Un leve escalofrío
recorre mi cuerpo,
como si el viento
hubiera querido abrazarme,
estar conmigo,
respondiendo a mi lamento.
Cierro los ojos,
rodeo mi cuerpo con mis brazos,
para fundirme con el viento
en ese abrazo
que sólo él me da.
Le dije bajito:
No debiste dejarme,
no debiste irte de mi lado
amparándote en el silencio de la noche
¡ sin decírmelo!.
teresa benito chicote 21/mayo/2012
la noche ha hecho su aparición,
y los recuerdos dormidos
despiertan
haciéndome su prisionera.
La luna
parece querer decirme algo,
escucho el sonido del viento
y le grito:
¡Me dejaste y seguiste tu camino,
creí morir de dolor!
Un leve escalofrío
recorre mi cuerpo,
como si el viento
hubiera querido abrazarme,
estar conmigo,
respondiendo a mi lamento.
Cierro los ojos,
rodeo mi cuerpo con mis brazos,
para fundirme con el viento
en ese abrazo
que sólo él me da.
Le dije bajito:
No debiste dejarme,
no debiste irte de mi lado
amparándote en el silencio de la noche
¡ sin decírmelo!.
teresa benito chicote 21/mayo/2012