Cafla
Poeta recién llegado
¡Quién entiende todo esto!,
ni siquiera fue la excitación de lo prohibido,
ni la emoción de ocultarnos.
Era una época en donde nos tomábamos,
nos pensábamos, nos extrañábamos,
en resumen tú no quisiste cruzar el río,
y yo jamás te di la seguridad de hacerlo,
porque quería que lo hicieras sin ningún empujón.
Entonces tú solías ser mi kriptonita en todo sentido,
libidinosamente me empezaron a suceder cosas,
siempre soñé con tenerte sólo como una entretención,
sin ataduras, sin ecos de tus caricias en mi cabeza.
Después de un año, volvímos al punto de partida,
aquel donde el placer le gana a la moral
y quebranta todo tipo de compromiso.
Pero algo se esfumó,
esa sensación macabra de querer tanto algo
que no puedes tenerlo,
pero al obtenerlo, ya no lo quieres, y lo devuelves.
Por inercia seguimos buscándonos,
no tan deseperadamente y mucho menos intenso,
me mataste aquella pasión inexorable
que provocabas tan sólo con mirarme.
Me quejaba porque te tenía y
sentía cosas por ti,
queria que todo fuese un simple desliz,
hasta tener la misma suerte que tú
y que me encontrara alguien que me quisiera de verdad.
Ahora que siento eso, ese desapego emocional a tu persona,
reclamo porque el vacío que me causabas,
lo vuelves a ocasionar, pero con una distinta versión.
Tú te aprovechas de mi eterna soledad y
yo soy frágil cuando me capturas
en mi maldita evasión de días abúlicos,
aquellos que me hacen sentir disminuida y cristalina.
Tengo una estupidez en la mente,
al no poder entender algo tan básico de ti.
Me buscas para que sigamos consumando este vacío sin sentido,
Entre tanto tú tienes todo un mundo sentimental con otra,
asegurándote al máximo.
ni siquiera fue la excitación de lo prohibido,
ni la emoción de ocultarnos.
Era una época en donde nos tomábamos,
nos pensábamos, nos extrañábamos,
en resumen tú no quisiste cruzar el río,
y yo jamás te di la seguridad de hacerlo,
porque quería que lo hicieras sin ningún empujón.
Entonces tú solías ser mi kriptonita en todo sentido,
libidinosamente me empezaron a suceder cosas,
siempre soñé con tenerte sólo como una entretención,
sin ataduras, sin ecos de tus caricias en mi cabeza.
Después de un año, volvímos al punto de partida,
aquel donde el placer le gana a la moral
y quebranta todo tipo de compromiso.
Pero algo se esfumó,
esa sensación macabra de querer tanto algo
que no puedes tenerlo,
pero al obtenerlo, ya no lo quieres, y lo devuelves.
Por inercia seguimos buscándonos,
no tan deseperadamente y mucho menos intenso,
me mataste aquella pasión inexorable
que provocabas tan sólo con mirarme.
Me quejaba porque te tenía y
sentía cosas por ti,
queria que todo fuese un simple desliz,
hasta tener la misma suerte que tú
y que me encontrara alguien que me quisiera de verdad.
Ahora que siento eso, ese desapego emocional a tu persona,
reclamo porque el vacío que me causabas,
lo vuelves a ocasionar, pero con una distinta versión.
Tú te aprovechas de mi eterna soledad y
yo soy frágil cuando me capturas
en mi maldita evasión de días abúlicos,
aquellos que me hacen sentir disminuida y cristalina.
Tengo una estupidez en la mente,
al no poder entender algo tan básico de ti.
Me buscas para que sigamos consumando este vacío sin sentido,
Entre tanto tú tienes todo un mundo sentimental con otra,
asegurándote al máximo.