José Antonio Pérez Díaz
Poeta recién llegado
Larga avenida de choperas
bajo una tenue luz de otoño.
Tu mano y mi mano entrelazadas;
Los pasos cortos, lentos.
Ya se ven encendidos los faroles
en la vieja estación.
El mismo café y la misma mesa de siempre.
Otro domingo, otra despedida.
Tus ojos vidriosos, un nudo en mi garganta.
Tantas cosas por decirnos
y no decimos nada.
Y es que el amor no necesita palabras.
Pronto vendrá otro domingo.
Volveremos a la vieja estación
por la larga avenida de choperas.
Pero esta vez no habrá despedidas
Por la larga avenida de choperas
con las manos entrelazadas.
Tantas cosas por decirnos
y no decimos nada.
Y es que el amor no necesita palabras
.bajo una tenue luz de otoño.
Tu mano y mi mano entrelazadas;
Los pasos cortos, lentos.
Ya se ven encendidos los faroles
en la vieja estación.
El mismo café y la misma mesa de siempre.
Otro domingo, otra despedida.
Tus ojos vidriosos, un nudo en mi garganta.
Tantas cosas por decirnos
y no decimos nada.
Y es que el amor no necesita palabras.
Pronto vendrá otro domingo.
Volveremos a la vieja estación
por la larga avenida de choperas.
Pero esta vez no habrá despedidas
Por la larga avenida de choperas
con las manos entrelazadas.
Tantas cosas por decirnos
y no decimos nada.
Y es que el amor no necesita palabras