Collage
Poeta recién llegado
Sin palabras
Estaba segura dentro
de mi infantil alegría
por mis pequeñas victorias,
acompañada de mi fe por la gente,
sin pedir nada a cambio;
pero, llamaste a mi puerta
con tus ojos cansados,
con tus besos dulces,
con tu cabello entrecano.
de mi infantil alegría
por mis pequeñas victorias,
acompañada de mi fe por la gente,
sin pedir nada a cambio;
pero, llamaste a mi puerta
con tus ojos cansados,
con tus besos dulces,
con tu cabello entrecano.
Me asomé a la ventana,
ví que la vida estaba pasando,
quise perderme en tu mirada,
respirarte a cada rato,
tomarte de las manos,
acompañarte en tus silencios agitados,
adivinarte los gestos,
hacerte reír de tanto en tanto,
caminar contigo,
y perdernos para encontrarnos.
ví que la vida estaba pasando,
quise perderme en tu mirada,
respirarte a cada rato,
tomarte de las manos,
acompañarte en tus silencios agitados,
adivinarte los gestos,
hacerte reír de tanto en tanto,
caminar contigo,
y perdernos para encontrarnos.
Quise decirte
lo que me estaba ahogando
muchas veces pensé que sabías,
que quizás presentías
lo que estaba atravesando
Un Te quiero entre pecho y espalda
crecía y crecía, mientras yo,
sólo callaba entre tanto.
lo que me estaba ahogando
muchas veces pensé que sabías,
que quizás presentías
lo que estaba atravesando
Un Te quiero entre pecho y espalda
crecía y crecía, mientras yo,
sólo callaba entre tanto.
Un miedo terrible me invadía,
sentía pánico, terror, angustia y espanto.
Te estaba queriendo más y más
y tú inmutable, inalterable, inmerso en tus espacios
en donde no involucrarse es lo seguro,
en donde no sentir es de sabios.
sentía pánico, terror, angustia y espanto.
Te estaba queriendo más y más
y tú inmutable, inalterable, inmerso en tus espacios
en donde no involucrarse es lo seguro,
en donde no sentir es de sabios.
Quise tantas cosas
y ¡saqué el valor!,
(el mismo que hoy ando buscando)
para decirte aquél: ¡Te Quiero!
temeroso y bajito
pero sincero y humilde espontáneo;
como el rayito de sol que se filtraba
por el huequito del vidrio de tu ventana,
para encontrarse con aquella mirada fría,
para toparse con que no te interesaba
y ¡saqué el valor!,
(el mismo que hoy ando buscando)
para decirte aquél: ¡Te Quiero!
temeroso y bajito
pero sincero y humilde espontáneo;
como el rayito de sol que se filtraba
por el huequito del vidrio de tu ventana,
para encontrarse con aquella mirada fría,
para toparse con que no te interesaba
Ha pasado tiempo
y de tanto en tanto,
recuerdo ese día
creo que fue culpa mía al olvidar aquella lección,
que de niña me enseñaron:
y de tanto en tanto,
recuerdo ese día
creo que fue culpa mía al olvidar aquella lección,
que de niña me enseñaron:
No abras la puerta, sin saber quien está tocando
Collage