acontista1967
Poeta recién llegado
No se quiebra el espejo al dar en tierra;
Se resquebraja el mundo que refleja
Y todas sus certezas se estremecen.
Toda calamidad empieza
Con la ruptura de un pequeño objeto;
Algo que al malograrse,
Traerá sin remedio nuestro castillo abajo,
Carta a carta.
Alguna vez perdí mi raída pelota tan amada,
Alguna vez sufrió el golpe de gracia mi trompo rayolero. . .
Solo y en lo oscuro,
sentí entre mi pecho,
Algo, como un terrón de azúcar, diluirse,
Y mis labios supieron de las salobres aguas
De mi mar interior.
Se resquebraja el mundo que refleja
Y todas sus certezas se estremecen.
Toda calamidad empieza
Con la ruptura de un pequeño objeto;
Algo que al malograrse,
Traerá sin remedio nuestro castillo abajo,
Carta a carta.
Alguna vez perdí mi raída pelota tan amada,
Alguna vez sufrió el golpe de gracia mi trompo rayolero. . .
Solo y en lo oscuro,
sentí entre mi pecho,
Algo, como un terrón de azúcar, diluirse,
Y mis labios supieron de las salobres aguas
De mi mar interior.