Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
como una flor
que no la besa el viento
ni el sol acaricia
su rostro de lluvia sediento -
como un río sin océano que lo reciba
y una sombra sin dueño -
como hielo derretido del corazón
envuelto en la niebla blanca...
como el fuego sin calor -
la noche
sin estrellas...
canta la luna muerta
viviente
bailando en los cementerios...
bajo ningún árbol -
la tierra...
y duele
la luz
vertida en las ventanas
de los ojos
abiertos y tristes -
y no encuentra salida
el amor de las aguas
desde aquí
hasta siempre...
sin roce
como quien muere -
estando ya sin vida...
no hay
primavera
sin un invierno -
pero
es inútil a veces
la lucha...
y sin embargo -
existe
la manzana
que nadie se atreve a probar...
nadie
conoce el sabor del alma en llamas
golpeando las paredes de hueso y carne -
queriendo salir
como un pájaro enjaulado
en agonía de no sentir
más que el frío del aire
en la madrugada...
nadie para tomar
de la pasión los calices -
y así mismo, dar de beber
a las alfombras...
para saciar la sed
de unas manos
fuertes y poderosas
de una mirada feroz -
y de una voz que escribe
su poema en la piel -
nadie...
tan sólo el tiempo
moviendo las agujas
de un viejo reloj...
el cansancio y las ganas de llorar sin consuelo -
por la imposibilidad
de ser feliz
cuando nadie manda, nadie guía
nadie protege, ¡nadie gozar quiere...!
nadie...
tal vez, alguien, en algún lugar -
esperándome, sin prisa...
pero - ¿dónde...?
****
se marchará la juventud
y no habrá más belleza...
las arrugas
cubrirán el rostro -
y seré
un monstruo deforme
sin esperanza... con la nariz
hasta el suelo...
seré basura arrojada
al vacío de las horas...
en un mundo donde el olvido
me abrazará ya eternamente...
a menos que alguien
de mi soledad se apiade -
y estas palomas suavemente
anide en sus brazos...
[22/02/2016]
http://cvc.cervantes.es/lengua/alhabla/museo_horrores/museo_020.htm
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