Jose Carlos Botto Cayo
Poeta adicto al portal
Con los sentimientos y las caídas de siempre
Caí muerta
en medio de los suspiros que me condenaban,
hincada, con las alas desechas
y la boca ensangrentada
Tropecé con la humanidad
desterrando mi naturaleza
en un mundo de caos
donde mi sangre se purifico
Corría
en medio de millones de cuerpos que no me miraban
caminaban perdidos
enredados en sus silencios
y el reloj que gritaba
Mis ojos se volvieron de color
lagrimas negras los cubrieron
mi piel sintió frío por primera vez
y al fin pude ver mis huellas
Estaba vació, completamente vació
mirando las paredes sangrar
mientras mis ojos lloraban
intentando cubrir mis ojos de perlas negras
Sentí el frío de la humanidad
calando mi alma inmortal
que se perdió en la caída
dando nacimiento a este cuerpo
Mis manos comenzaron a temblar
de frío, o de miedo
-da igual-
me dolían los dedos, los labios
las alas perdidas
Y el mundo hiriente
apareció a mis ojos
como un cuadro surrealista
lleno de color y sufrimiento
Me perdí y volví a morir
las lagrimas negras se secaron
y caí
a un lugar oscuro
tristemente subterráneo
Lugar oscuro lleno de ausencias
enterrando mi nombre
en lo mas oscuro de mi ser
desangrado por este vacío
Palabras palabras de mas
versos saliendo de mis dedos
que gritan tan fuerte
que no les puedo entender
Sentimientos que sangran
atrapados en un cuerpo humano
acostumbrados a lo divino
hoy partidos como las alas
Miles de pedazos
azules, morados
totalmente fríos
sin una gota de luz o de vida
Sin una gota de ilusión
en un desierto desconocido
lleno de colores hirientes
como este sol que hierve mi piel
Sutil, pero al mismo tiempo incandescente
quemando mi insulsa memoria
de hadas, ángeles y duendes
muriendo una vez mas