Julia:
Entiendo que apoyas las criticas siempre y cuando esten dirigidas a la gramatica del poema. Bien, esto suena genial, el problema es que no es verdad. La critica que tu hiciste de mi poema nada tuvo que ver con la gramática. Fue una apreciación personal de lo que tu consideras molesto al oído. Tu critica es bien recibida, como todas las que me han dado en este foro. Sobre todo porque es acertada. Y aunque no lo fuera debatiría tu punto y te diría mis razones. Sin embargo es un hecho que fue de carácter personal. Fue exclusivamente tu punto de vista. No hablaste de reglas gramaticales ni faltas ortográficas. Bajo esta óptica tal vez tu critica debería ser censurada, como lo has hecho con las que yo he publicado. El problema es que, evidentemente, tu concepto de lo que es o no ofensivo es muy diferente del de la persona de al lado. Digamos que lo mas adecuado seria prohibir el uso de palabras altisonantes o solicitar que la critica se limite exclusivamente al poema y no al autor.
Pero aquí hay otro problema, ese concepto puede variar de persona a persona, mas aun de país a país. Siendo yo mexicano tal vez un argentino encuentre ofensivo que yo postee algo como tu poema me pareció tan dulce como la cajeta siendo que para ellos cajeta es cierta parte de la anatomía intima femenina cuando en mi país no es mas que un dulce típico. ¿Dónde pintamos la línea?
Ahora imagina por un momento que tu comentario sobre mi poema me hubiese ofendido o herido mi sensibilidad. ¿Si me hubiera quejado crees que te hubieran puesto alguna sanción como la que me impusieron a mi por nada menos que seis meses? Lo dudo seriamente. Y, digamos, que si, que te sancionaron. Eso hubiera sido igual de injusto ya que es absurdo pretender definir fuera de estándares lógicos (como, de nuevo, el uso de malas palabras o insultos a la progenitora del autor etc.) que es y que no es ofensivo. Por otro lado me parece absolutamente antidemocrático y poco plural el hecho de que los miembros no administrativos de este portal no estemos en la libertad de opinar ni criticar las reglas que ustedes nos han impuesto, siendo que somos nosotros los que mantenemos este portal con vida, los que hacemos las donaciones y por los que el portal tiene publicidad pagada (creo que los anuncios de google y de la editorial en algo les deben de beneficiar a los propietarios, de no ser así corrígeme).
Y básicamente ese es el problema que tengo con las reglas del portal. Son bastante ambiguas, poco claras. Consideremos que en el reglamento dice algo aproximado a (prohibido) hacer comentarios que falten a las buenas costumbres y a la moral.. ninguno de mis comentarios han faltado a las buenas costumbres. En ninguno enaltezco el uso de drogas, o el abuso a menores, o publicito paginas pornográficas.
Todo usuario que se sienta ofendido por mis comentarios tiene derecho de replica. Si no desea ejercer ese derecho también puede agregarme a su lista usuarios ignorados y olvidarse de que existo. ¿Dónde dibujamos la línea de lo que es apropiado sin pisotear la libertad de expresión del individuo de al lado? Mi respuesta seria que nos dejen a los usuarios decidir. Paginas como YouTube tienen un sistema en el que los usuarios votan por un video que les parece inapropiado o inmoral y entonces el video es retirado. Propongo eso, si algún poema o comentario es considerado inapropiado por un cierto numero de suscriptores sometamos el tema a votación y eliminemos dicho comentario, por supuesto no al autor. Al poner la libertad de expresión en manos de una sola o un solo grupo reducido de personas los derechos de muchos siempre serán violados. Por eso las oligarquías son tan negativas. Por eso las dictaduras son abolidas. La libertad de expresión es clara. Yo tengo tanto derecho de decir lo que yo quiera tanto como tu lo tienes de no escucharlo (o leerlo). La frase de Voltaire que enorgullece mi firma nunca fue tan necesaria como en los tiempos que estamos viviendo. En mi país mueren periodistas todos los días por publicar notas ofensivas o incomodas. No llevemos la censura al ultimo medio masivo libre que nos queda. Internet.