Billy MacGregor
Poeta recién llegado
Hay algo de la mar en cada rizo
que el viento balbucea entre los árboles. Cierto oleaje,
o una canción que meciera como al mástil de un velero cada hojita,
y los días de sol,
derramara por el suelo la constelacion de Acuarius.
Algo de ballena en estas nubes, de osito de peluche, de jirafa.
Hay algo alguna vez en cada hombre parecido a la sonrisa de un delfín.
Mirar el pajarito, decir patata, ser feliz.
Meterse un violoncello entre las piernas.
Hacer origamis con abril. Aviones. Barcos.
Si aún hay algo que merezca la pena, es el horizonte.
que el viento balbucea entre los árboles. Cierto oleaje,
o una canción que meciera como al mástil de un velero cada hojita,
y los días de sol,
derramara por el suelo la constelacion de Acuarius.
Algo de ballena en estas nubes, de osito de peluche, de jirafa.
Hay algo alguna vez en cada hombre parecido a la sonrisa de un delfín.
Mirar el pajarito, decir patata, ser feliz.
Meterse un violoncello entre las piernas.
Hacer origamis con abril. Aviones. Barcos.
Si aún hay algo que merezca la pena, es el horizonte.