marco cuadro
Poeta recién llegado
Qué pena que tengas que dolerme
para que mi alma grite poesía.
Qué pena que en la angustia de no tenerte,
el blanco paisaje de papel
se tiña de hermosas figuras
y se doblegue el alma
para dejar lo etéreo en tinta impreso.
Es tan impávida mi mente
que necesita del dolor para clamarte?
O es que mi ser se ha acostumbrado
a resignarse en el vacío de sentirse solo,
y recién se conmueve cuando ha perdido.
Acaso no sé decir lo bueno,
acaso no alcanzan las sonrisas?
Es que una sonrisa tuya es poesía
y no hace falta escribirla.
Una sonrisa tuya es el sol
y no hay quien pueda resistirse a volar.
Es tu ausencia lo que me hace crear
porque no encuentro la forma,
por más que trato en mil garabatos,
de en palabras poder expresar
la oscuridad de mi vida si no estás.
para que mi alma grite poesía.
Qué pena que en la angustia de no tenerte,
el blanco paisaje de papel
se tiña de hermosas figuras
y se doblegue el alma
para dejar lo etéreo en tinta impreso.
Es tan impávida mi mente
que necesita del dolor para clamarte?
O es que mi ser se ha acostumbrado
a resignarse en el vacío de sentirse solo,
y recién se conmueve cuando ha perdido.
Acaso no sé decir lo bueno,
acaso no alcanzan las sonrisas?
Es que una sonrisa tuya es poesía
y no hace falta escribirla.
Una sonrisa tuya es el sol
y no hay quien pueda resistirse a volar.
Es tu ausencia lo que me hace crear
porque no encuentro la forma,
por más que trato en mil garabatos,
de en palabras poder expresar
la oscuridad de mi vida si no estás.
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