“Sinfonía y Réquiem”

aquiles mendoza

Poeta recién llegado
“Sinfonía y Réquiem”
Por Aquiles Mendoza

En este instante el pensamiento mío
es un torbellino de sufrimientos,
acabo de encenderme un cigarrillo
queriendo calmar en parte mis sufrimientos.

Fumo con rapidez indescriptible
mientras escribo estas líneas sin nombre
guiadas por este dolor tan horrible
que siempre doblega la voluntad al hombre.

Poso mi mentón sobre mi brazo izquierdo
mientras BEETHOVEN llega hasta mis oídos;
deslizo mi mano con movimientos lerdos;
mas, mi corazón emite rápidos latidos.

Siento que mis ojos van humedeciéndose,
que un nudo se forma en mi garganta;
cuando el humo del cigarro va disolviéndose,
miro como tu imagen se agiganta.

¡Pobre hombre que no tiene derecho al amor!
porque su corazón aunque diga siempre la verdad,
la mas dulce frase es objeto a burlar
y nunca le es creída su sinceridad.

Te amo, te amo y casi maldigo este amor
que había creado para ti un paraíso
dónde no existiera nunca el dolor,
mas, solo existió en mi pensamiento enfermizo.

Y con este dolor por ti causado,
aún puedo tu dulce nombre vendecir;
mientras exhalo un suspiro cansado
y pienso las palabras del verso a escribir.

He fumado ya mi último cigarrillo
y BEETHOVEN concluyó su sinfonía;
alguien describirá el amor con amarillo
mientras la tristeza asesina mi alegría.
 
“Sinfonía y Réquiem”
Por Aquiles Mendoza

En este instante el pensamiento mío
es un torbellino de sufrimientos,
acabo de encenderme un cigarrillo
queriendo calmar en parte mis sufrimientos.

Fumo con rapidez indescriptible
mientras escribo estas líneas sin nombre
guiadas por este dolor tan horrible
que siempre doblega la voluntad al hombre.

Poso mi mentón sobre mi brazo izquierdo
mientras BEETHOVEN llega hasta mis oídos;
deslizo mi mano con movimientos lerdos;
mas, mi corazón emite rápidos latidos.

Siento que mis ojos van humedeciéndose,
que un nudo se forma en mi garganta;
cuando el humo del cigarro va disolviéndose,
miro como tu imagen se agiganta.

¡Pobre hombre que no tiene derecho al amor!
porque su corazón aunque diga siempre la verdad,
la mas dulce frase es objeto a burlar
y nunca le es creída su sinceridad.

Te amo, te amo y casi maldigo este amor
que había creado para ti un paraíso
dónde no existiera nunca el dolor,
mas, solo existió en mi pensamiento enfermizo.

Y con este dolor por ti causado,
aún puedo tu dulce nombre vendecir;
mientras exhalo un suspiro cansado
y pienso las palabras del verso a escribir.

He fumado ya mi último cigarrillo
y BEETHOVEN concluyó su sinfonía;
alguien describirá el amor con amarillo
mientras la tristeza asesina mi alegría.

Preciosa sinfonia de desamor mi querido amigo, un placer leerte un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba