Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ya no te te espero! Mariposas de mi mano
lejos vuelan llevándose de ti un poco,
el viento en su quejido a roto
el embrujo que del ayer fue arcano,
ellas escapan y sus alas sueltan
todo el brillor que un día me atrapara,
al vuelo libres, felices se marchan
mar adentro,entre azules aguas,
y aquí en mi corazon, ya no se fragua
el hielo que dejo tu escarcha.
Tan rojo mi vestido
como el carmín de mi pecho,
surge, palpita como el mar enfrente
y resucita un amor silente
que a de crecer, siendo flor en el barbecho.
He de ser entre la mar, sirena
que en sus cantos extraviada
a algún marino que se pierda en su cayena,
en sus viajes, en su pálida azucena,
alguien que le haga sentir amada.
Safety Creative/ Todos Los Derechos Reservados
lejos vuelan llevándose de ti un poco,
el viento en su quejido a roto
el embrujo que del ayer fue arcano,
ellas escapan y sus alas sueltan
todo el brillor que un día me atrapara,
al vuelo libres, felices se marchan
mar adentro,entre azules aguas,
y aquí en mi corazon, ya no se fragua
el hielo que dejo tu escarcha.
Tan rojo mi vestido
como el carmín de mi pecho,
surge, palpita como el mar enfrente
y resucita un amor silente
que a de crecer, siendo flor en el barbecho.
He de ser entre la mar, sirena
que en sus cantos extraviada
a algún marino que se pierda en su cayena,
en sus viajes, en su pálida azucena,
alguien que le haga sentir amada.
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