Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sirena libre de los mares,
que surfea entre olas,
te encuentro asida a mi pecho,
que se esmera en crear caracolas a tu piel,
y con ellas musitar envolventes canciones de océanos
te siento cercana a mis llagas,
que esmero cicatricen con ungüentos de algas,
para confiarte corales de arrecifes lúdicos,
que liberarán del calabozo obstinado
que he creado a mi alrededor.
Sirena mística y sensible,
te mueves subyugadora entre agua y sal
que se torna azúcar a mis labios,
cada vez que desnudo una estrofa,
te haces suave y encantadora en tus profundidades
donde jugueteas con anfibios y peces
en mis líquidos de emociones
haciendo perecer mis arrebatos con sólo una sonrisa
Sirena del viento,
que silva melosas melodías interminables
y danzas adosándote a mi piel,
como enredadera de tul emergiendo desde el azul,
y te mueves entre islotes de miel,
seduciendo al navegante que sólo desea atrapar tu aleta,
y subyugo a la embriagues envolvente de tu onírico mantra.
Sirena de versos,
que te has anclado junto al timón,
para encausar la dirección hacia el húmedo profundo,
donde me atrevo a jugar con labios de primavera,
que han de llegar huracanados a mi arresto,
y me dejo llevar sin oposición por corrientes cálidas,
y dibujo las coordenadas perfectas,
que se muestran en el mapa de tus preceptos,
pues me seduce tu encuentro.....
que surfea entre olas,
te encuentro asida a mi pecho,
que se esmera en crear caracolas a tu piel,
y con ellas musitar envolventes canciones de océanos
te siento cercana a mis llagas,
que esmero cicatricen con ungüentos de algas,
para confiarte corales de arrecifes lúdicos,
que liberarán del calabozo obstinado
que he creado a mi alrededor.
Sirena mística y sensible,
te mueves subyugadora entre agua y sal
que se torna azúcar a mis labios,
cada vez que desnudo una estrofa,
te haces suave y encantadora en tus profundidades
donde jugueteas con anfibios y peces
en mis líquidos de emociones
haciendo perecer mis arrebatos con sólo una sonrisa
Sirena del viento,
que silva melosas melodías interminables
y danzas adosándote a mi piel,
como enredadera de tul emergiendo desde el azul,
y te mueves entre islotes de miel,
seduciendo al navegante que sólo desea atrapar tu aleta,
y subyugo a la embriagues envolvente de tu onírico mantra.
Sirena de versos,
que te has anclado junto al timón,
para encausar la dirección hacia el húmedo profundo,
donde me atrevo a jugar con labios de primavera,
que han de llegar huracanados a mi arresto,
y me dejo llevar sin oposición por corrientes cálidas,
y dibujo las coordenadas perfectas,
que se muestran en el mapa de tus preceptos,
pues me seduce tu encuentro.....
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