abandes
Poeta recién llegado
Antes de entonar otra palabra
quiero que comprendas su razón,
si te conjugo entre estos versos
es sin afán, ni cándida pretensión.
Pero a la memoria debo reclamar
por cortesía una explicación,
y estas letras son para delatar
¿Porqué tu efímera aparición?
Porque fuiste transeúnte fugaz
en el archivo de mis recuerdos,
más una entrada irrenunciable
al diccionario de mis afectos.
De los astros no te olvidas,
yo encontré una oculta constelación,
triángulo de las Bermudas,
en tu suave regazo, vereda de perdición.
Caminé tus pasos con la misma altivez
conocí, admirado, tu precoz madurez
sos recuerdo arraigado, diadema de flores,
tus ojos que disparan a matar sin pudores.
No te preocupes, querida, no olvido,
yo solo soy aquel chico cautivo,
con quien pasaste feliz año nuevo,
y con ese lindo recuerdo me quedo.
Y por vos reencontré mi quimera, olvidada,
en traidoras rutinas que me arrebataban
mi preciada libertad y la vida y mi andar,
y es por ello que nunca te voy a olvidar.
Así te recuerdo, ajena,
hermosa, libre y osada,
entonando una alegre balada
de Roatán, Eres Sirena.
quiero que comprendas su razón,
si te conjugo entre estos versos
es sin afán, ni cándida pretensión.
Pero a la memoria debo reclamar
por cortesía una explicación,
y estas letras son para delatar
¿Porqué tu efímera aparición?
Porque fuiste transeúnte fugaz
en el archivo de mis recuerdos,
más una entrada irrenunciable
al diccionario de mis afectos.
De los astros no te olvidas,
yo encontré una oculta constelación,
triángulo de las Bermudas,
en tu suave regazo, vereda de perdición.
Caminé tus pasos con la misma altivez
conocí, admirado, tu precoz madurez
sos recuerdo arraigado, diadema de flores,
tus ojos que disparan a matar sin pudores.
No te preocupes, querida, no olvido,
yo solo soy aquel chico cautivo,
con quien pasaste feliz año nuevo,
y con ese lindo recuerdo me quedo.
Y por vos reencontré mi quimera, olvidada,
en traidoras rutinas que me arrebataban
mi preciada libertad y la vida y mi andar,
y es por ello que nunca te voy a olvidar.
Así te recuerdo, ajena,
hermosa, libre y osada,
entonando una alegre balada
de Roatán, Eres Sirena.
Última edición: