Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no hay ingenuidad en la mirada que se conforta en ese manto que se abre como bóveda y del cual se desprende la luz, de algunas estrellas muertas.
Sucede que ahora un sueño devora otro sueño, buscando su propio exilio como si fuera el edén perdido, de una lengua que siempre intenta sobornar su último respiro.
Sucede que ahora un sueño devora otro sueño, buscando su propio exilio como si fuera el edén perdido, de una lengua que siempre intenta sobornar su último respiro.