Ménade
Poeta recién llegado
.
.
.
Hay una parte de mi que quiere irse siempre.
Sabe que las raíces son sólo un concepto fabricado,
así que se va, y sobrevive, y se endurece.
Hay una parte de mi que ama todo siempre.
Es un amor sin destino ni objetivo; desarraigado,
que se desparrama por doquier, y doliente.
Hay una parte de mi que no tiene cómo defenderse.
Alma en carne viva, para bueno y para malo;
quedarse y morir, y por todo estremecerse,
negarse y partir, y olvidarse de la gente.
Hay una parte de mi que sabe que acaba todo siempre.
Se rebela contra lo que sabe, sabiendo que es en vano,
se obliga a quedarse, a irse; medio arraiga, a veces.
.
.
.
.
.
Hay una parte de mi que quiere irse siempre.
Sabe que las raíces son sólo un concepto fabricado,
así que se va, y sobrevive, y se endurece.
Hay una parte de mi que ama todo siempre.
Es un amor sin destino ni objetivo; desarraigado,
que se desparrama por doquier, y doliente.
Hay una parte de mi que no tiene cómo defenderse.
Alma en carne viva, para bueno y para malo;
quedarse y morir, y por todo estremecerse,
negarse y partir, y olvidarse de la gente.
Hay una parte de mi que sabe que acaba todo siempre.
Se rebela contra lo que sabe, sabiendo que es en vano,
se obliga a quedarse, a irse; medio arraiga, a veces.
.
.
.
Última edición: