QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Carente de rubor y en suma pálida
persigue mi entereza algún camino
envuelta y sumergida en la crisálida
que cubre y aboveda mi destino.
Tan sólo tu mirada me fue válida
logrando que mis aguas fueran vino
y ahora en soledad y yendo escuálida
se tiñe mi esperanza de ambarino.
Mi espíritu sin ti vaga menguante
y andando rechazado ve severo
el círculo infinito en que se ahoga.
Apenas algo más quizá lo aguante
errático buscando a ese lucero
que puso en mis latidos una soga.