Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
La marcha rauda del sol
estremece los juegos del agua.
El oleaje se estrella,
el rito seduce la mirada,
pero ya no eres tú, ni soy yo.
2-
Esta noche pude llorarte,
mi tristeza claudicó al esbozar
sonrisas signadas para ti:
cernidos truenos tejieron anoche
hambrientos labios detrás del
llanto con sabor de ansias advertidas.
3-
Un nombre tallado, una flor de lis.
Un signo esculpido en el hombro,
develó el alma iluminada del mármol
y extrae tu dulzura, esencia del amor
en su poder.
La talla empolva agotando horas,
olfatea cada momento los rezos
pero si te vas no sabré cómo hallarte.
estremece los juegos del agua.
El oleaje se estrella,
el rito seduce la mirada,
pero ya no eres tú, ni soy yo.
2-
Esta noche pude llorarte,
mi tristeza claudicó al esbozar
sonrisas signadas para ti:
cernidos truenos tejieron anoche
hambrientos labios detrás del
llanto con sabor de ansias advertidas.
3-
Un nombre tallado, una flor de lis.
Un signo esculpido en el hombro,
develó el alma iluminada del mármol
y extrae tu dulzura, esencia del amor
en su poder.
La talla empolva agotando horas,
olfatea cada momento los rezos
pero si te vas no sabré cómo hallarte.
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