Poeta solitario
Poeta recién llegado
Cuando la soledad te rodea,
aun cuando estás acompañado,
el desierto de tu alma
en tu cuerpo y en tus años se ve reflejado.
Cuando la soledad te atrapa,
el desvínculo mortal de lo perdido
te viene a la mente torturada
aun cuando sabes que todo se ha acabado.
Cuando la soledad te acompaña,
buscas la comparsa
de la sed de amar,
en riña de no ser abandonado.
Cuando la soledad existe,
en tu ser vive la esperanza
de que llegue lo que siempre has esperado.
Por eso, la soledad está en mi vida,
porque estoy acompañado,
sin embargo, el desierto de mi alma en mi cuerpo y en mis años vive reflejado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque me viene a la mente que te perdí
y que todo se ha acabado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque busco la sed de amar alguien
que no me deje abandonado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque tengo la esperanza de
encontrarme a mí mismo en el verbo amar,
para poder ser amado.
Luis Armando
aun cuando estás acompañado,
el desierto de tu alma
en tu cuerpo y en tus años se ve reflejado.
Cuando la soledad te atrapa,
el desvínculo mortal de lo perdido
te viene a la mente torturada
aun cuando sabes que todo se ha acabado.
Cuando la soledad te acompaña,
buscas la comparsa
de la sed de amar,
en riña de no ser abandonado.
Cuando la soledad existe,
en tu ser vive la esperanza
de que llegue lo que siempre has esperado.
Por eso, la soledad está en mi vida,
porque estoy acompañado,
sin embargo, el desierto de mi alma en mi cuerpo y en mis años vive reflejado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque me viene a la mente que te perdí
y que todo se ha acabado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque busco la sed de amar alguien
que no me deje abandonado;
por eso, la soledad está en mi vida,
porque tengo la esperanza de
encontrarme a mí mismo en el verbo amar,
para poder ser amado.
Luis Armando