VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
SOLEDAD.
El grito de la ausencia anunció tu partida,
mi corazón doliente sollozó en tu regazo,
buscando en ti un aliciente a su herida,
quedóse en la distancia pedazo a pedazo.
Pasaste por mi vida cual raudo torbellino,
como mágica ilusión que llega y se va
y en agitado tropel emprendo mi camino,
buscando el infinito sin poderte encontrar.
¡Oh! mi dulce calvario, mi tierna agonía,
cuánto duele el amor si la amada no está
y es que llorar no es cobardía,
es desahogo del alma que sabe amar.
Nostalgia sublime de amor imposible,
tormentosa marea que nos suele arrastrar
y cual férreo velero de lucha imbatible,
surcaré el sufrimiento y te podré alcanzar.
Estrecharé a mi cuerpo tu etérea silueta,
apretaré mis brazos para no dejarte escapar,
que mi vida sin ti, es frágil marioneta,
un cuerpo sin alma que morirá si no estas.
El grito de la ausencia anunció tu partida,
mi corazón doliente sollozó en tu regazo,
buscando en ti un aliciente a su herida,
quedóse en la distancia pedazo a pedazo.
Pasaste por mi vida cual raudo torbellino,
como mágica ilusión que llega y se va
y en agitado tropel emprendo mi camino,
buscando el infinito sin poderte encontrar.
¡Oh! mi dulce calvario, mi tierna agonía,
cuánto duele el amor si la amada no está
y es que llorar no es cobardía,
es desahogo del alma que sabe amar.
Nostalgia sublime de amor imposible,
tormentosa marea que nos suele arrastrar
y cual férreo velero de lucha imbatible,
surcaré el sufrimiento y te podré alcanzar.
Estrecharé a mi cuerpo tu etérea silueta,
apretaré mis brazos para no dejarte escapar,
que mi vida sin ti, es frágil marioneta,
un cuerpo sin alma que morirá si no estas.