rafael castro
Poeta recién llegado
SOLEDAD
En un almuerzo, tan solitario
donde me acompaña, Soledad
siento la implacable necesidad
de volver a subir al escenario.
Al escenario de la vida
que Soledad me ha quitado
en los años más dorados
con pasiones reprimidas
Soledad, con su mutismo
me oye y me hace compañía
a veces la comida se enfría
observando un espejismo
que me trae al realismo
y contemplar a, mi Soledad
que me acaricia, con gelidad
sus ojos son dos abismos
verdes como el limo
que cubre el alma pétrea
el corazón arde como Tea
en ese oscuro camino
Almuerzo con Soledad
con luminarias de tristeza
y flores rojas de ansiedad
en la solitaria mesa
Alejado en un rincón
tomándome una cerveza
para alegrar el corazón
de Soledad y mi tristeza
Soledad, Soledad, pequeña
sin ti, yo me moriría
sin ti, yo no tendría
un poco de tranquilidad
racasa----
En un almuerzo, tan solitario
donde me acompaña, Soledad
siento la implacable necesidad
de volver a subir al escenario.
Al escenario de la vida
que Soledad me ha quitado
en los años más dorados
con pasiones reprimidas
Soledad, con su mutismo
me oye y me hace compañía
a veces la comida se enfría
observando un espejismo
que me trae al realismo
y contemplar a, mi Soledad
que me acaricia, con gelidad
sus ojos son dos abismos
verdes como el limo
que cubre el alma pétrea
el corazón arde como Tea
en ese oscuro camino
Almuerzo con Soledad
con luminarias de tristeza
y flores rojas de ansiedad
en la solitaria mesa
Alejado en un rincón
tomándome una cerveza
para alegrar el corazón
de Soledad y mi tristeza
Soledad, Soledad, pequeña
sin ti, yo me moriría
sin ti, yo no tendría
un poco de tranquilidad
racasa----