rafael tato
Poeta fiel al portal
Regresa a mí...Mujer furtiva y anhelada,
no muerdas la sombra viajera del instante,
no te curves más en la niebla del tiempo y la nada,
abre tu pupila a la noche oscura de mis soledades.
¿Dónde posas la gleba ardiente que quema y enloquece?
¿En qué viento gira el vocablo de tu desnudez?
¿Acaso no te das cuenta que mi piel envejece
como el sol en su ocaso, cuando ya no es?
Eres ausencia con reverso, vestida de luz de luna;
paranoico calendario en mi agonía y soledad,
orgiástica belleza de indescifrables coberturas,
océano de mi cuerpo, cazadora errante ¡tempestad!
Hoy te invoco edificándote en el silencio de la noche,
asimilando tus pupilas como carbones encendidos,
piedra absoluta, orbe, metrópoli que todo lo envuelve,
voluptuosa metáfora, en eclosión total en mis sentidos.
Devuélveme la sangre enajenada de mi espera,
no hagas que beba el vino inmisericorde del acertijo;
labra el milagro...Vuelve a mí y aférrate como hiedra,
pregúntate si respiro, amurallo tus sueños o aún existo.
Regálame tu aliento en el aire que abraza mis manos,
abarca mis ilusiones que gravitan más allá de las formas,
no revientes las arterias, ni la fragancia del sueño soberano,
ni dejes que muera en esta soledad que hiere, asfixia y trastorna.
Te espero mujer con el peso de la luz entre tus sienes,
destellando el fuego de otra existencia en tu mirada,
no me dejes amor mío soñando que ya vienes,
ni permitas que despierto, muera aguardando tu llegada.
Regresa a mí...Mujer furtiva y anhelada,
no muerdas la sombra viajera del instante,
no te curves más en la niebla del tiempo y la nada,
abre tu pupila, a la noche oscura de mis soledades.
Tato Ospina
Derechos Reservados
Colombia
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