Oliver Meiser
Poeta recién llegado
Lloraba,
muchas veces.
Porque nadie
quería jugar con él.
Porque todos
tenían miedo de él.
Porque su destino fue
a veces herir
a los otros.
Pero sobre todo
porque nadie jamás
tuvo acariciado a él.
Lloraba
muchas veces,
el tiburón.
Pero en la agua
no veían
sus lágrimas.
muchas veces.
Porque nadie
quería jugar con él.
Porque todos
tenían miedo de él.
Porque su destino fue
a veces herir
a los otros.
Pero sobre todo
porque nadie jamás
tuvo acariciado a él.
Lloraba
muchas veces,
el tiburón.
Pero en la agua
no veían
sus lágrimas.
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