guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Hoy fue un día mas para mí,
no pude ver a mi familia,
a esa que nunca comprendí,
me fuí al trabajo,
ocho horas de sudor,
por un adelanto,
es que trabajar,
acaso eso solo me inculcaron.
Todos me decían reunión,
todos me decía que habría emoción,
pero como estaría mi corazón,
si no tenía a nadie a mi lado,
si mi razón,
solo me dejó,
cuando me dió el primer infarto.
Yo me encontraba en un nuevo mundo,
el cual era inmenso y con muchos muros,
pues para saltarlos,
yo no,
no podría tanto.
Pues llegaron las doce,
y en el vecindario hubo de tanto,
que mis lagrimas,
se congelaban,
pues me sentía desamparado,
al no tener a mi lado,
mi corazón congelado.
Mi familia,
ya no eran mis hermanos,
pues donde quieran que esten,
hubiera querido que me llamen algo,
para asi terminar,
rompiendo en llanto.
Ya que sonaron las doce,
y me encuentro solo en mi cuarto,
quisiera tener la suerte
de esos,
que dicen saber tanto.
no pude ver a mi familia,
a esa que nunca comprendí,
me fuí al trabajo,
ocho horas de sudor,
por un adelanto,
es que trabajar,
acaso eso solo me inculcaron.
Todos me decían reunión,
todos me decía que habría emoción,
pero como estaría mi corazón,
si no tenía a nadie a mi lado,
si mi razón,
solo me dejó,
cuando me dió el primer infarto.
Yo me encontraba en un nuevo mundo,
el cual era inmenso y con muchos muros,
pues para saltarlos,
yo no,
no podría tanto.
Pues llegaron las doce,
y en el vecindario hubo de tanto,
que mis lagrimas,
se congelaban,
pues me sentía desamparado,
al no tener a mi lado,
mi corazón congelado.
Mi familia,
ya no eran mis hermanos,
pues donde quieran que esten,
hubiera querido que me llamen algo,
para asi terminar,
rompiendo en llanto.
Ya que sonaron las doce,
y me encuentro solo en mi cuarto,
quisiera tener la suerte
de esos,
que dicen saber tanto.