PoetaJC
Poeta recién llegado
No me dejes solo ahora en la noche,
que no me quedan palabras para consolarme.
No dejes que mi mente sea una muerte en mi alma
donde todo se alarga.
Donde todo se revuelve en un mar de silencios,
clamando venganza.
Suplicando justicia en las horas más lluviosas.
Esa boca abierta
por donde los besos reparten deseos.
Donde la lágrima
pregunta en los interrogantes donde habitan tus jadeos.
No dejes que los besos más salvajes
anden descalzos entre las sombras.
Y que el puente que nos separa
sea un suicidio que se desangra en el olvido.
J.C. Luzardo
©Todos los derechos reservados
que no me quedan palabras para consolarme.
No dejes que mi mente sea una muerte en mi alma
donde todo se alarga.
Donde todo se revuelve en un mar de silencios,
clamando venganza.
Suplicando justicia en las horas más lluviosas.
Esa boca abierta
por donde los besos reparten deseos.
Donde la lágrima
pregunta en los interrogantes donde habitan tus jadeos.
No dejes que los besos más salvajes
anden descalzos entre las sombras.
Y que el puente que nos separa
sea un suicidio que se desangra en el olvido.
J.C. Luzardo
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