En el crepúsculo de la tarde,
el ángel de la noche llora.
Tiene en su alma una pena,
tiene en sus manos la rosa.
Aprieta contra su pecho,
la flor blanca y marchita.
Solo quedó del recuerdo,
un beso, esa rosa, una herida.
Sus labios permanecen rojos,
calientes aún por el beso.
La rosa refleja en sus pétalos,
que un ángel está muriendo.
Su pecho sangra sin sangre,
el cuerpo permanece intacto.
La muerte rodea su alma,
su vida se está alejando.
Tiene los ojos cerrados,
siente en su rostro una mano.
-Despierta- soñoliento alguien dijo.
-Tú solo estabas soñando.
el ángel de la noche llora.
Tiene en su alma una pena,
tiene en sus manos la rosa.
Aprieta contra su pecho,
la flor blanca y marchita.
Solo quedó del recuerdo,
un beso, esa rosa, una herida.
Sus labios permanecen rojos,
calientes aún por el beso.
La rosa refleja en sus pétalos,
que un ángel está muriendo.
Su pecho sangra sin sangre,
el cuerpo permanece intacto.
La muerte rodea su alma,
su vida se está alejando.
Tiene los ojos cerrados,
siente en su rostro una mano.
-Despierta- soñoliento alguien dijo.
-Tú solo estabas soñando.