HiroshiImada
Amante de la poesía y el teatro
(Un poema que fue donado a mi institución)
Porque la adoro,
porque al pasar me deja mudo,
y mi voz, como enjambre roto,
se quiebra ante el suave desnudo.
Por ella soy lo que habito,
por su figura se enciende el día;
sólo por ella sonrío,
sólo por ella hay poesía.
Sólo por ella existe
el sinfín que boga por mi pecho:
un mar de ternura y consuelo,
donde su faz es la vela,
y el corazón, mi rutilante
cielo.
Por eso, la quiero.
Por eso, la adoro.
Por eso espero
que en mi alma acune
su amor, mi tesoro.
Porque la adoro,
porque al pasar me deja mudo,
y mi voz, como enjambre roto,
se quiebra ante el suave desnudo.
Por ella soy lo que habito,
por su figura se enciende el día;
sólo por ella sonrío,
sólo por ella hay poesía.
Sólo por ella existe
el sinfín que boga por mi pecho:
un mar de ternura y consuelo,
donde su faz es la vela,
y el corazón, mi rutilante
cielo.
Por eso, la quiero.
Por eso, la adoro.
Por eso espero
que en mi alma acune
su amor, mi tesoro.