ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada más que un parpadeo
para que te hagas presente
intercediendo en los planes,
cambiando los programado.
Postergaré por un rato
la conciencia del entorno
y sólo por un momento
congelaré los recuerdos
de lo que no es olvidable:
explotación y miseria
tantos males evitables,
enfermedades terribles,
muertes innecesarias,
guerras por vanas causas,
un mundo que se desangra
y amanecer que nos llama.
Voy a invitar a los pájaros
a que concurran al evento,
voy a observar los caminos
vestidos de nuevas flores.
Voy a escuchar agregarse
a la hermosa melodía
el tañer de las campanas
y otros ruidos de festejo,
y si sucede de noche
voy a observar encenderse
a todos y cada uno
los faroles y luminarias
mientras una brisa suave,
con la luna de testigo
tiña de un brillo blanco
vicisitud y pesares.
Voy a eludir el problema
de un Dios existente o no...
Y eludiendo lo importante
según hemos convenido
sin que sea claudicar
sino atizar la vida
(sólo por ese instante)
para más luego abordar
contradicciones flagrantes
mirando ambos adelante,
voy a esperar expectante
que el milagro se renueve
y que me digas "te quiero"
para sellar con un beso
el pacto de amor y fuego
que ya hemos sellado antes.
para que te hagas presente
intercediendo en los planes,
cambiando los programado.
Postergaré por un rato
la conciencia del entorno
y sólo por un momento
congelaré los recuerdos
de lo que no es olvidable:
explotación y miseria
tantos males evitables,
enfermedades terribles,
muertes innecesarias,
guerras por vanas causas,
un mundo que se desangra
y amanecer que nos llama.
Voy a invitar a los pájaros
a que concurran al evento,
voy a observar los caminos
vestidos de nuevas flores.
Voy a escuchar agregarse
a la hermosa melodía
el tañer de las campanas
y otros ruidos de festejo,
y si sucede de noche
voy a observar encenderse
a todos y cada uno
los faroles y luminarias
mientras una brisa suave,
con la luna de testigo
tiña de un brillo blanco
vicisitud y pesares.
Voy a eludir el problema
de un Dios existente o no...
Y eludiendo lo importante
según hemos convenido
sin que sea claudicar
sino atizar la vida
(sólo por ese instante)
para más luego abordar
contradicciones flagrantes
mirando ambos adelante,
voy a esperar expectante
que el milagro se renueve
y que me digas "te quiero"
para sellar con un beso
el pacto de amor y fuego
que ya hemos sellado antes.
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