Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Aflicción vino a mi corazón,
la tristeza descendió cuando llegó la noche.
El camino es oscuro, no sé que hacer,
o lo sé pero me da miedo.
Siempre que intento algo bueno fallo sin remedio.
No hay nada bueno en mí, de maldad se llenó mi ser.
El hombre más malo del mundo también puede llorar,
también se conmueve, por más podrida que este su alma,
por más que este lleno de basura.
No queda nada bueno en mí,
hay tanta maldad en mi corazón
que simplemente desearía morir, desparecer.
No puedo luchar más no me quedan fuerzas.
Me da asco ver en el hombre en que me he convertido,
el ser más perverso de este mundo, no hay esperanza para mí,
hasta tengo miedo de volver a intentar algo.
Siento rabia de mi mismo por ser tan débil
por no ser un hombre de verdad...
he perdido todo, no queda en mí ni la más mínima esperanza,
se han apagado toda ilusión...
no puedo soñar más... no quiero...
soy el ser más malo del mundo...solo merezco la muerte.
Más en tu palabra, echaré la red...
perdido por perdido todo... no me queda nada más que perder...
igual iré al infierno...
igual me extinguiré siendo un malvado,
pero si puedo hacer algo bueno hasta antes de ese día,
habrá valido la pena volverlo a intentar,
aunque mi cuerpo se consuma en el fuego y aunque mi alma se extinga para siempre
seguiré en el camino que he elegido...
el hombre más malo del mundo aún puede hacer cosas buenas,
el ser más perverso del mundo puede morir intentando hacer algo noble, y lo hará...
porque dentro de lo malo que tengo entre otras cosas hay terquedad
y estoy decidido a no renunciar,
estoy determinado a que si voy a morir sea intentando hacer algo bueno,
para aunque sea morir con algo de dignidad.
Soy solo un hombre imperfecto, nada más.
Recuérdenme como alguien que siempre falló pero también como alguien que lo volvió a intentar.
la tristeza descendió cuando llegó la noche.
El camino es oscuro, no sé que hacer,
o lo sé pero me da miedo.
Siempre que intento algo bueno fallo sin remedio.
No hay nada bueno en mí, de maldad se llenó mi ser.
El hombre más malo del mundo también puede llorar,
también se conmueve, por más podrida que este su alma,
por más que este lleno de basura.
No queda nada bueno en mí,
hay tanta maldad en mi corazón
que simplemente desearía morir, desparecer.
No puedo luchar más no me quedan fuerzas.
Me da asco ver en el hombre en que me he convertido,
el ser más perverso de este mundo, no hay esperanza para mí,
hasta tengo miedo de volver a intentar algo.
Siento rabia de mi mismo por ser tan débil
por no ser un hombre de verdad...
he perdido todo, no queda en mí ni la más mínima esperanza,
se han apagado toda ilusión...
no puedo soñar más... no quiero...
soy el ser más malo del mundo...solo merezco la muerte.
Más en tu palabra, echaré la red...
perdido por perdido todo... no me queda nada más que perder...
igual iré al infierno...
igual me extinguiré siendo un malvado,
pero si puedo hacer algo bueno hasta antes de ese día,
habrá valido la pena volverlo a intentar,
aunque mi cuerpo se consuma en el fuego y aunque mi alma se extinga para siempre
seguiré en el camino que he elegido...
el hombre más malo del mundo aún puede hacer cosas buenas,
el ser más perverso del mundo puede morir intentando hacer algo noble, y lo hará...
porque dentro de lo malo que tengo entre otras cosas hay terquedad
y estoy decidido a no renunciar,
estoy determinado a que si voy a morir sea intentando hacer algo bueno,
para aunque sea morir con algo de dignidad.
Soy solo un hombre imperfecto, nada más.
Recuérdenme como alguien que siempre falló pero también como alguien que lo volvió a intentar.