horacio caraballo
Poeta recién llegado
Lento el revolotear de alas,
en el claro crepúsculo de mi silencio.
Tan claro el resplandor del agua,
y tan oscuras tus palabras, que no entiendo.
Invaden mis sentidos, tu presencia,
y no logro comprender cuanto te amo.
Porque quiero encontrar el motivo
de porqué me niegas tu mano.
Límpido como un cielo azul,
es el saber que me tienes preso.
Por eso no logro entender,
porqué me niegas un tierno beso.
Invierto el sentido de todo,
y no entiendo porqué te niegas a amarme.
Si estoy pegado a vos, con mis alas rotas,
para que mis heridas, puedas curarme.
Agónico susurro de mis labios,
que tratan de llamarte de verdad.
Y todo lo que encuentran a su paso,
es un manto de densa oscuridad.
Ahora te pido, en mi espacio,
que me dés lo más mínimo de tu amor.
Que a este cuerpo que se muere,
le falta, solo un poco más de vos.
en el claro crepúsculo de mi silencio.
Tan claro el resplandor del agua,
y tan oscuras tus palabras, que no entiendo.
Invaden mis sentidos, tu presencia,
y no logro comprender cuanto te amo.
Porque quiero encontrar el motivo
de porqué me niegas tu mano.
Límpido como un cielo azul,
es el saber que me tienes preso.
Por eso no logro entender,
porqué me niegas un tierno beso.
Invierto el sentido de todo,
y no entiendo porqué te niegas a amarme.
Si estoy pegado a vos, con mis alas rotas,
para que mis heridas, puedas curarme.
Agónico susurro de mis labios,
que tratan de llamarte de verdad.
Y todo lo que encuentran a su paso,
es un manto de densa oscuridad.
Ahora te pido, en mi espacio,
que me dés lo más mínimo de tu amor.
Que a este cuerpo que se muere,
le falta, solo un poco más de vos.