Armonia
Poeta veterana
Yo estaba dispuesta,
volví con el corazón completo
y volcado en ti y para ti,
no tenía miedos, ni dudas.
Y tú me aceptaste,
me aceptaste tras un cristal de excusas,
tras el umbral de esa vida que
¡maldita sea!
apostó contra futuro.
Y te fuiste,
no supe cuando, no supe cómo
sin excusas, sin palabras,
sin formas, ni días,
ni reproches, ni lamentos,
sólo sé que te alejaste
en silencio,
en ese silencio que muchas veces ahogó
los gritos de la luna
y la magia de la ilusión.
Hoy, los recuerdos
son una sombra fantasma
que se aferra a mi pecho
para morir en un grito sordo
sin canción, sin poema,
sin razón.
volví con el corazón completo
y volcado en ti y para ti,
no tenía miedos, ni dudas.
Y tú me aceptaste,
me aceptaste tras un cristal de excusas,
tras el umbral de esa vida que
¡maldita sea!
apostó contra futuro.
Y te fuiste,
no supe cuando, no supe cómo
sin excusas, sin palabras,
sin formas, ni días,
ni reproches, ni lamentos,
sólo sé que te alejaste
en silencio,
en ese silencio que muchas veces ahogó
los gritos de la luna
y la magia de la ilusión.
Hoy, los recuerdos
son una sombra fantasma
que se aferra a mi pecho
para morir en un grito sordo
sin canción, sin poema,
sin razón.
::