Henry Miller
Poeta recién llegado
Al final esta uno solo sin Dios ni amor ni nada.
Solo como la cometa suelta
que va a parar al olvido.
Al final uno busca un sitio
donde nadie le vea
y se entrega al llanto,
al desatino de llorar
y de verse llorar.
Uno está ahí tirado, bebiendo sangre
arrepentido de su inocencia;
gesticulando solo,
tratando de poner en orden
tanta espina que no encaja,
tanta esperanza inútil.
Pasa el tiempo detrás de la vida.
Los ojos sumidos en el recuerdo.
Ella que no se va
que sigue ahí como testigo inútil,
como burla ciega.
Frases que no llegan a una conclusión.
Misterios que no se descifran.
Cordura que se desploma hasta el cansancio.
¿Qué importa si ella es de otro que no sea yo?
¿Qué importa nada?
Pensar es subirse a una montaña sin nombre,
a una escalera sin fin,
a hilvanar historias sin honra,
a llenarse los ojos de pus.
Al final yo estoy solo,
solo como la yedra,
enredado en los últimos acordes,
en tu desprecio.
Al final,
el camino es de piedra y polvo
y hay que andarlo.
Voy a romper todas las cosas que te he dicho.
Voy a arrancarme tus ojos de la piel.
Cada silaba que salga de mi corazón
será blindada.
Voy a morir todo lo tuyo, Coral,
te voy a cortar el nombre
para no saber quién eres
cuando te cruces conmigo.
Voy a quedarme solo.
Solo como la cometa suelta
que va a parar al olvido.
Al final uno busca un sitio
donde nadie le vea
y se entrega al llanto,
al desatino de llorar
y de verse llorar.
Uno está ahí tirado, bebiendo sangre
arrepentido de su inocencia;
gesticulando solo,
tratando de poner en orden
tanta espina que no encaja,
tanta esperanza inútil.
Pasa el tiempo detrás de la vida.
Los ojos sumidos en el recuerdo.
Ella que no se va
que sigue ahí como testigo inútil,
como burla ciega.
Frases que no llegan a una conclusión.
Misterios que no se descifran.
Cordura que se desploma hasta el cansancio.
¿Qué importa si ella es de otro que no sea yo?
¿Qué importa nada?
Pensar es subirse a una montaña sin nombre,
a una escalera sin fin,
a hilvanar historias sin honra,
a llenarse los ojos de pus.
Al final yo estoy solo,
solo como la yedra,
enredado en los últimos acordes,
en tu desprecio.
Al final,
el camino es de piedra y polvo
y hay que andarlo.
Voy a romper todas las cosas que te he dicho.
Voy a arrancarme tus ojos de la piel.
Cada silaba que salga de mi corazón
será blindada.
Voy a morir todo lo tuyo, Coral,
te voy a cortar el nombre
para no saber quién eres
cuando te cruces conmigo.
Voy a quedarme solo.
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