BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Demasiado tarde para ponerme
vestidos de lagarterana, atuendos
de vestigios, rosales enigmáticos
de abriles obsesivos. Demasiado
tarde para llevarme de calle el pez
de la sangre, y demasiado tarde
para aprender a sonreír de frente
al toro. Demasiado pronto para
obsequiarle con fotos a las caries
de los mudos. Demasiado joven
para romperme la crisma contra
un muro. Demasiado pronto para
bailarle el agua a los rojos y a los azules,
demasiado tarde para encadenar
triunfo tras triunfo. Demasiado viejo
para opinar sobre la gangrena del futuro.
Demasiado joven para conquistar
el pasado a base de solsticios invernales.
©
vestidos de lagarterana, atuendos
de vestigios, rosales enigmáticos
de abriles obsesivos. Demasiado
tarde para llevarme de calle el pez
de la sangre, y demasiado tarde
para aprender a sonreír de frente
al toro. Demasiado pronto para
obsequiarle con fotos a las caries
de los mudos. Demasiado joven
para romperme la crisma contra
un muro. Demasiado pronto para
bailarle el agua a los rojos y a los azules,
demasiado tarde para encadenar
triunfo tras triunfo. Demasiado viejo
para opinar sobre la gangrena del futuro.
Demasiado joven para conquistar
el pasado a base de solsticios invernales.
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