Simón i Plà
Poeta recién llegado
Sábanas de lino:
...En el desierto,
el oleaje de las sombras se desata en tormentas de arena, l
os ojos se llenan de lágrimas, y la piel ennegrece y azulea...
Hemos llegado cerca del templo en Karnack,
el sagrado río Nilo, a transformado en anegadas húmedas todo su litoral...
las flores de loto, mecidas por un benévolo Siroco,
se adormecen en las costas enredadas de sus riberas.
Junto a las hogueras,
danzan los cuerpos semidesnudos de las mujeres...
Los tambores son tañidos con vehemencia
y los hombres se reparten las esclavas.
El dios Rá ha eyaculado sobre el cosmos
en ésta noche de luciérnagas,
y las estrellas emergen
entre las irisaciones malvas de la primera oscuridad.
Un suave y filtrado licor de cebada
ha excitado a todo el campamento.
Los camellos,
tendidos con las alforjas repletas de dátiles y papiros...
y sobre los juncos...
los paños blancos de lino,
han dejado un manto extraño de nubes junto al agua...
con los pies descalzos...
la diosa camina hacía donde estoy
...y me sonríe.
...En el desierto,
el oleaje de las sombras se desata en tormentas de arena, l
os ojos se llenan de lágrimas, y la piel ennegrece y azulea...
Hemos llegado cerca del templo en Karnack,
el sagrado río Nilo, a transformado en anegadas húmedas todo su litoral...
las flores de loto, mecidas por un benévolo Siroco,
se adormecen en las costas enredadas de sus riberas.
Junto a las hogueras,
danzan los cuerpos semidesnudos de las mujeres...
Los tambores son tañidos con vehemencia
y los hombres se reparten las esclavas.
El dios Rá ha eyaculado sobre el cosmos
en ésta noche de luciérnagas,
y las estrellas emergen
entre las irisaciones malvas de la primera oscuridad.
Un suave y filtrado licor de cebada
ha excitado a todo el campamento.
Los camellos,
tendidos con las alforjas repletas de dátiles y papiros...
y sobre los juncos...
los paños blancos de lino,
han dejado un manto extraño de nubes junto al agua...
con los pies descalzos...
la diosa camina hacía donde estoy
...y me sonríe.