SOMBRAS
para Estela Guedes
versos de Oscar Portela
Anciano niño cansado
De hilar usos en la rueca
Y perseguir en la noria
Las sombras de mil esperas.
Niño y anciano cansado
De la vanidad del sueño
Y de arar sobre la nada
Sin anhelos ni deseos.
Deja que hilen las parcas
La imagen de los espejos
Y espera sin pena alguna
Despedirte desta tierra.
A Estela Guedes que prohijando con entrañable sentido de la amistad esta obra me ha dado fuerzas en las últimas décadas para no arrojarme al vacio.
Con fuerza titánica a sellado también una obra temeraria que acepta los desafíos del logos que nos condujeron a la babel de la técnica.
Así su poesía y solo ella acepta los nuevos semas de un ciclo de lo historial ya muerto incorporando a su sintaxis sin nostalgia alguna los nuevos signos de un lenguaje que nos trae el misterio de otra épocalidad.
Sus desvelos por los otros, por su obra poetica y ensayística, por lo que aceptamos llamar aún mundo de la Cultura la convierten en un alud de fuerza atávica capas de incorporar nuevas formas lexicales, a una experiencia de lo literario aún desconocida.
A esta mujer extraordinaria le dedico esta pequeña canción nacida del desamparo de un corazón que nada espera: Oscar Portela
María Estela Guedes
para Estela Guedes
versos de Oscar Portela
Anciano niño cansado
De hilar usos en la rueca
Y perseguir en la noria
Las sombras de mil esperas.
Niño y anciano cansado
De la vanidad del sueño
Y de arar sobre la nada
Sin anhelos ni deseos.
Deja que hilen las parcas
La imagen de los espejos
Y espera sin pena alguna
Despedirte desta tierra.
A Estela Guedes que prohijando con entrañable sentido de la amistad esta obra me ha dado fuerzas en las últimas décadas para no arrojarme al vacio.
Con fuerza titánica a sellado también una obra temeraria que acepta los desafíos del logos que nos condujeron a la babel de la técnica.
Así su poesía y solo ella acepta los nuevos semas de un ciclo de lo historial ya muerto incorporando a su sintaxis sin nostalgia alguna los nuevos signos de un lenguaje que nos trae el misterio de otra épocalidad.
Sus desvelos por los otros, por su obra poetica y ensayística, por lo que aceptamos llamar aún mundo de la Cultura la convierten en un alud de fuerza atávica capas de incorporar nuevas formas lexicales, a una experiencia de lo literario aún desconocida.
A esta mujer extraordinaria le dedico esta pequeña canción nacida del desamparo de un corazón que nada espera: Oscar Portela
María Estela Guedes