JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Somnolencia sin camino.
Es mi camino de búsqueda incesante
donde el canto del ruiseñor me señale mi destino,
donde las cigarras con su vuelo de alas
mitigan el dolor de mi sufrimiento y mi alma apagada.
Nada tengo en mí y ni tampoco nada llevo,
solo los recuerdos de bellos ayeres,
entre olvidados bellos atardeceres
y enamorados y dulces amaneceres.
Somnolencia de mi alma y congoja de mi mismo,
taciturno y moribundo estoy viviendo lo que vivo,
entre dolores de este mundo
que tritura mis huesos y descarna mis deseos.
Soy fantasía sin realidad
y soy el que un día vino de la nada,
y que entre las olas de un inmenso mar
entrego lo más bello de sus adentros.
Y fue tan sólo, amarte
Dejo a los nuevos horizontes de mi existencia
todas las inclemencias de mi vida,
esas mismas que han hecho llorar mi espíritu.
Y que me han dejado siempre hundido en soledad
con la esperanza muerta, sin ganas de amar.
Es mi camino de búsqueda incesante
donde el canto del ruiseñor me señale mi destino,
donde las cigarras con su vuelo de alas
mitigan el dolor de mi sufrimiento y mi alma apagada.
Nada tengo en mí y ni tampoco nada llevo,
solo los recuerdos de bellos ayeres,
entre olvidados bellos atardeceres
y enamorados y dulces amaneceres.
Somnolencia de mi alma y congoja de mi mismo,
taciturno y moribundo estoy viviendo lo que vivo,
entre dolores de este mundo
que tritura mis huesos y descarna mis deseos.
Soy fantasía sin realidad
y soy el que un día vino de la nada,
y que entre las olas de un inmenso mar
entrego lo más bello de sus adentros.
Y fue tan sólo, amarte
Dejo a los nuevos horizontes de mi existencia
todas las inclemencias de mi vida,
esas mismas que han hecho llorar mi espíritu.
Y que me han dejado siempre hundido en soledad
con la esperanza muerta, sin ganas de amar.