Alfredo Munoz
Poeta recién llegado
Creíste - al verme así, absorto-
Que yo, a ti no te escuchaba.
Y yo, amada, mirándote creí ver;
Que al mismo cielo miraba.
Pensaste -dijiste luego- qué yo, ya
No te quería. ¡Madre mía!
Si mi alma, solo al verte,
Gozando se me evadía.
Soñaste, que yo gozaba,
Con otra que yo quería.
¡Me lo contaste llorando!
Y al verte por mí llorar sentí
Sentí, creer qué moría.
Aunque yo ¡Te lo juro vida mía!
Que decirte no podría. Yo aun no lo sé:
Si de pena, o alegría.
Que yo, a ti no te escuchaba.
Y yo, amada, mirándote creí ver;
Que al mismo cielo miraba.
Pensaste -dijiste luego- qué yo, ya
No te quería. ¡Madre mía!
Si mi alma, solo al verte,
Gozando se me evadía.
Soñaste, que yo gozaba,
Con otra que yo quería.
¡Me lo contaste llorando!
Y al verte por mí llorar sentí
Sentí, creer qué moría.
Aunque yo ¡Te lo juro vida mía!
Que decirte no podría. Yo aun no lo sé:
Si de pena, o alegría.